En el Noreste de nuestro país, encontramos un original barroco en:
Las ruinas de San Ignacio Miní: se
hallan ubicadas en la actual localidad de San Ignacio, en la
provincia de Misiones, distantes unos 60 km de la capital
provincial.
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| Ruinas Jesuíticas |
La edificaron de acuerdo a los planos con los que la Compañía de Jesús
construía en otras partes del mundo. Su construcción, realizada por manos
guaraníes, se planificó para una población estimada de 6000 habitantes,
pero nunca superó los 4 500 habitantes, que llegó a tener en su época de
apogeo.
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| Esquema de la urbanización |
Las
construcciones principales se agrupaban alrededor de la plaza central. Ahí se
distribuían el Cabildo, el templo mayor, la Casa de los Padres, el cementerio,
la casa de las viudas "coty-guazú" y las tiras de vivienda de los
indios, con sus dobles galerías. Siete a
doce unidades o habitaciones constituían una "manzana".
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Aulas en las misiones |
Sus viviendas eran muy simples, constituidas por una sola habitación donde vivían,
comían y dormían todos los integrantes de la familia. Se construían una al lado
de otras, sin comunicación entre ellas. Varias de esas casas, formaban una cuadra como las de hoy día.
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| Casas |
En los frentes de algunas
de estas casas había una puerta y una ventana; la puerta no era de madera, sino
de cuero. Los moradores dormían en hamacas y no tenían
muebles.
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| Entrada a la misión |
La
entrada principal a la reducción, era una calle principal cuya perspectiva,
centrada en la portada del templo, manifiesta la concepción barroca que
dominaba el espacio urbano en las misiones.
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| Portal lateral de la misión |
La
otra calle principal, cruzaba frente al cementerio, templo, colegio y talleres.
Las calles estaban adornadas con naranjos y limoneros.
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| Calle de ingreso a la misión |
El
templo mayor, poseía tres naves. Lo levantaron con piedras de arenisca
roja y basalto de la zona, colocadas sin la utilización de pegamentos. Los
techos eran de tejas, a dos aguas, sostenidos por una estructura de
madera. La fachada fue realizada en 1610, con tres grandes puertas de entrada.
La principal tenía 3,37 metros con varias columnas a cada lado, en cuyos
capiteles había relieves.
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| Sacristía del templo |
Los
dibujos en piedra labrada, indicaban los principales sectores del templo,
como la entrada y la sacristía. En los diseños de ángeles y motivos de la
flora - fauna local, podemos apreciar la huella guaraní.
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| Piso del templo |
A cada familia indígena se le daba una parcela de tierra para
el cultivo, que era denominada "propiedad del indio". El trabajo
de siembra y cosecha era controlada por los misioneros.
Los
jesuitas establecieron talleres, donde enseñaban a los guaraníes diversos
oficios: carpintería, fabricación de vajilla, fundición de metales, hornos para
cocer tierra, tejeduría de algodón, confección de sombreros, instrumentos
musicales.
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| Columna de la misión |
Estas
ruinas, desde 1984, integran la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Vecinas a estas ruinas, a 16 kilómetros, encontramos:
Las
ruinas de Nuestra Señora de Loreto: invadidas por la selva, ocupan una extensión de 75 hectáreas. Tenía un trazado parecido a las ruinas anteriores, ordenado alrededor de la plaza.
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| Vestigios de la misión |
La iglesia, a la cual se ingresaba luego de subir una gran escalinata, tenía tres naves con
cúpula sobre el crucero y en su puerta principal se destacaba la imagen de la Virgen de Loreto. El campanario de este edificio era único por lo gigantesco.
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| Basamento del campanario |
La construcciones eran de piedras, de adobes o mezcla de ambas; las estructuras eran de madera y los techos principales, de tejas.
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| Viviendas de la comunidad de Loreto |
Hay restos de letrinas y
canalizaciones de riego, de las que se han extraído importantes pruebas
arqueológicas de la vida cotidiana en las misiones.
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| Ruinas invadidas por la selva |
En esta misión, que se dedicaba a la producción de yerba mate, se instaló la
prensa con la que se editaron los primeros libros en nuestro territorio,
a partir del 1700.
En
1984, el Conjunto de Loreto fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial.
Un
barroco más suntuoso y trabajado se encuentra en las construcciones del
interior de nuestro país, como ser en la Ciudad de Córdoba que conserva gran parte de su
patrimonio histórico colonial a pesar del crecimiento urbanístico que ha desarrollado.
Catedral
de Córdoba: obra cumbre del barroco colonial español en el territorio, nace con la fundación misma de la
ciudad, en el S XVI.
En su recorrido apreciamos los diversos estilos, que la han convertido en una verdadera joya del país. Mientras
que su parte baja es de clara inspiración
clásica, la superior está visiblemente sellada por el estilo barroco. Durante
su edificación trabajaron aborígenes procedentes de las estancias jesuíticas,
siendo excelentes artesanos que dejaron sus huellas en muchos de los
detalles de esta
catedral.
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| Detalle del campanario |
Su
interior fue refaccionado y decorado en el S XX por el pintor y
arquitecto catamarqueño, fundador de la primera escuela de Bellas Artes
del país, Emilio Caraffa, destacándose las pinturas de la
bóveda principal y las de los brazos del crucero.
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| Frescos de la cúpula |
En
su interior descansan los restos de dos grandes cordobeses, el Deán Gregorio
Funes, primer rector de la Universidad y el General José María Paz.
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| Mausoleo del General Paz |
Este
edificio resulta ser digno representante de la arquitectura barroca de toda
América.
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| Planta de la Catedral |
En
la época colonial, la construcción de los edificios públicos fue
sencilla, sobresaliendo los cabildos como
el de Buenos Aires, el de Córdoba y el de Salta.
Otros
importantes edificios del tiempo de la colonia española fueron demolidos, por
ejemplo el adusto y austero Fuerte de Buenos Aires o la interesante Recova.
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| Fuerte de Buenos Aires |
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| La Recova |
En cuanto a la arquitectura civil se encontraban, cerca de lo que hoy llamamos Plaza de Mayo, algunas “mansiones” de familias
adineradas que tenían más de una planta de elevación y por eso eran
llamadas altos, las
cuales llevaban el apellido de sus dueños como por ejemplo: Los altos de Riglos
y los de Escalada.
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| "Alto" de familia adinerada |
El
resto de la población vivía en ranchos, construidos con paredes
generalmente de adobes, en las cuáles habían pocas ventanas sin vidrios. El
techo a dos aguas era de paja, o como mucho lujo con tejas musleras.
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| Rancho de adobe y paja |
Los patios solían tener un aljibe simple, casi siempre sin brocal o con uno muy rudimentario.
Finalizando nuestro recorrido, llegamos a la:
Nuestro país adoptó siempre los estilos más sofisticados con el fin de reflejar las últimas
tendencias europeas que reinaban en cada época.
Así es que las construcciones barrocas,
góticas y modernas, se fueron mezclando con los nuevos símbolos de la
modernidad en imponentes edificaciones.
Es a fines de S XIX cuando
Buenos Aires inicia su transformación urbanística, modificando las costumbres y el
estilo de vida de sus habitantes. Comienzan a edificarse
edificios con imponentes cúpulas, con estatuas y figuras que dan esplendor a
los mismos.
Si queremos apreciar obras de esta conjunción de estilos, las encontramos en:
La
Catedral de la Inmaculada Concepción: ubicada
en la ciudad de La Plata, es el mayor templo
neogótico de América del Sur, que comenzó a edificarse en 1884 y recién culminó
con la construcción de sus dos grandes torres en 1999. Desde una de
ellas, a la que podemos subir por ascensor, se puede observar el trazado perfecto
de la ciudad diagramada por Dardo Rocha y caracterizada por sus diagonales.
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| Frente de la Catedral |
Este
majestuoso templo fue diseñado por el ingeniero francés Pierre Benoit y el
arquitecto Ernesto Meyer. Benoit la proyectó en estilo gótico, porque
consideraba que era el único estilo que había nacido del cristianismo. Se
inspiró sobre todo en las catedrales de Colonia (Alemania) y Amiens (Francia).
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| Catedrales inspiradoras |
Tiene
89 ventanales, de los cuales 37 son vitrales confeccionados en Francia y
Alemania.
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| Vitrales con pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento |
Se
estima que está revestida por 12 millones de ladrillos inconfundiblemente
rojizos.
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| Paredes rojizas |
Su
superficie es de 7000 metros cuadrados, tiene capacidad para 14 000 personas.
La altura, tomada hasta la cruz, llega a los 97 metros. Sus pisos, que parecen espejos, están
realizados con piedras graníticas procedentes
de Olavarría (rosado), Calamuchita (negro) y San
Luis (gris).
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| Piso granítico |
Sus dos gigantescas torres de 112 metros de altura cada una, tienen un primer
tramo, de 63 metros , construída de ladrillos. El segundo tramo, en
simíl piedra color blanco, ocupa 20 metros y el último tramo, de 30
metros , está totalmente realizado en cobre.
En el altar podemos observar cuatro columnas que representan los cuatro puntos y virtudes cardinales.
Rodeando la cúpula, apreciamos dieciséis figuras
, los doce Apóstoles y los cuatro Profetas Mayores, simbolizando la cercanía al Padre. Se forma así, un octógono
que nos muestra la ubicación de los “bienaventurados” en el
Cielo.
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| Altar principal |
Se contabilizan 56 imágenes religiosas que están distribuidas en el frente y las torres
principales. La pieza mayor está dedicada a la Inmaculada Concepción y está
ubicada en el frontón principal.
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| Imagen religiosa |
Desde
1998 luce en el frente del templo, el vitral del rosetón, obra artística de 180
metros cuadrados formada por 25 000 piezas.
En la cripta, se encuentra el sepulcro de Dardo
Rocha, y de su esposa Paula Arana.
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| Cripta de Dardo Rocha y Sra. |
Recorrido
virtual
La
Iglesia de Santa Felicitas: la
dramática muerte de Felicitas Guerrero de Alzaga dio origen al templo que se
levanta hoy en Isabel La Católica 520, justo detrás de la casona donde murió y
en donde hoy está la plaza Colombia, en el corazón del popular barrio de
Barracas.
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| Frente de la catedral diseñada por Bunge |
La diseño el arquitecto Ernesto Bunge a pedido de la familia Guerrero,para recordar a su hija Felicitas, asesinada por un pretendiente despechado.
Felicitas
Guerrero, a pesar de ser muy bella, tuvo una vida marcada por la desgracia. A
los 15 años se casó con Martín de Alzaga, hombre mucho mayor que ella y con el
que tuvo dos hijos. Uno murió a los seis años y otro nació sin vida. A
los 26, ya había enviudado.
La
leyenda cuenta que a pesar de su belleza quedó rodeada de muerte, como
también de una gran fortuna. Los pretendientes de la alta sociedad no tardaron
en halagarla y cuando ella eligió a uno de ellos, otro se sintió
despechado y la asesinó. “Te
daré una y mil veces la muerte”, le prometió.
El
templo que fue abierto con el nombre de Santa Felicitas, no
posee un estilo definido, aunque en la fachada vemos reminiscencias neo góticas
y neo románicas. Se destaca por lo singular de sus líneas, la elegancia de sus
torres y las imágenes de ángeles dispuestas simétricamente.
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| Simetrías de las torres |
En
el vestíbulo se encuentran dos blancas estatuas de mármol de carrara. La de la
izquierda representa al yerno de los donantes, Martín de Alzaga y la de la
derecha, a Felicitas y su hijo Félix.
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| Estatuas de mármol |
Cuando ingresamos al templo, que es de una sola nave con crucero y cúpula, llama la
atención la riqueza de su decorado. La bóveda del crucero ha sido
ornamentada con imágenes simbólicas en las que sobresalen los dorados. En
los cuatro ángulos del crucero se encuentran las imágenes de los Apóstoles.
La
capilla posee tres altares: en el Altar Mayor esta la imagen de Nuestra Señora
del Rosario, en el lateral izquierda la de Santa Felicitas, mártir que fue
sacrificada junto a los siete hijos. En el altar lateral derecho se halla San
Martín de Tours, patrono de la ciudad de Buenos Aires.
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| Altar de la iglesia |
Los
vitrales fueron traídos desde Francia y el piso de mosaicos es de origen
español. Las lámparas, de cristales con caireles, aún conservan sus tubos de
gas de carburo.
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| El templo cuenta con doce vitrales |
Esta
iglesia, propiedad del Gobierno porteño, es la única con estatuas de figuras
terrenales. Sin embargo, es una leyenda lo que la destaca por sobre todas las
demás: aseguran que la maldición del pretendiente aún le impide descansar en
paz, que el fantasma de Felicitas vive ahí y que incluso a veces la oyen
llorar.
Cuentan que empezó a aparecerse en los años 30, y que cada 30 de
enero vuelve a pasearse gimiendo por su iglesia. Un templo con muchas
historias, en donde nadie quiere casarse.